No hace falta saber que te falta poco tiempo de vida para que te preocupes por la muerte… No es drama, es ser conscientes de la fugacidad de la existencia, los cambios, los comienzos y los finales inesperados. Eso me lo dijo una persona que conocรญa bien y de la que me distanciรฉ hace algรบn tiempo. Antes de cumplir los 25 (pero no mucho antes), habรญa hecho un testamento que podรญa modificar cada vez que se acordaba o le apetecรญa modificarlo. No era extremadamente largo, pero sรญ algo ‘peculiar’ y me permito escribir ahora la รบltima versiรณn que tengo. A lo mejor la ha modificado, sin embargo, eso es lo de menos… Taparรฉ datos personales, por supuesto. “Hola, me llamo X y oficialmente nacรญ el dรญa Y en Z. Eso es lo que todos decimos, aunque no importa mucho si fue un dรญa antes, un dรญa despuรฉs o 8 km mรกs al norte. Solo son detalles de la historia de un humano entre muchos, en este caso, yo. Respecto a mi testamento… Dado que no poseo apenas propiedades, que se quede con mi ropa...
Cada uno de nosotros es un pequeรฑo microcosmos en sรญ mismo y este solo es un intento de arte de una persona que siempre tiene un pie en los ecos de madrugada.