Ir al contenido principal

Seremos recuerdos



(Por favor, no me consueles diciendo que esa persona no supo ver lo increíble que soy y se arrepentirá de haberme dejado ir).


Nunca me rozaste más que para darme un abrazo, nunca tu pelo acarició mi mano más que por accidente, nunca me miraste más allá de lo que podías ver, ni me sorprendiste por detrás rodeando mi cuerpo con tus brazos ni al girarme me diste ningún beso. 


Nunca me quisiste de esa manera exclusiva y especial igual que los amantes que se esconden en la penumbra de la noche. 


Nunca me trataste como alguien diferente ni me diste el privilegio de ponerme antes de todos tus planes.


Nunca pasó nada de eso, aunque a mí me daba igual. Te seguía poniendo delante y después el resto. 


Me gustaría llamarte amor en vez de necesidad pero no sé cuál de las dos eres. 


Me gustaría llamarte paraíso en vez de oasis porque así tendría certeza de que te elijo porque quiero y no porque no tengo más opciones. 


Querría que estuvieras en mi futuro porque te amo y no porque tengo miedo de que la gente me perjudique. 


Me alegro de verte aunque lo pase mal al revivir mis preocupaciones.


Porque confío en ti y en que nunca me harías daño intencionadamente por razones ilícitas. 


No irías en contra de tus principios y no me harías ir en contra de los míos. 


Veo tus idiosincrasias, tus aptitudes más extrañas, tus habilidades, las cosas en las que puedes mejorar o crecer y aún así te quiero conmigo.


Compartir lo que siento lo considero muy especial porque nunca me dices lo que quiero escuchar sino lo que crees que es mejor. 


No se ocultan intenciones y jugar contigo siempre es yendo de frente. 


Me contemplo desde fuera y no me veo con nadie más aunque eso me gustaría poder decirlo habiendo mirado más allá. 


Supongo que la forma en la que sabré si te quiero o no es conocer a otras personas y seguir eligiéndote a ti, más tengo miedo. 

¿Y si resulta que conozco a alguien? ¿Todos estos sentimientos se borrarán y serán ignorados como si nunca hubieran estado? ¿como si me avergonzara de ellos? ¿como si me arrepintiera de haberlos experimentado?¿Diré que fue exageración o que no fue tan especial? 



No lo sabré hasta que suceda y no querría averiguarlo nunca. 


A pesar de que me gustaría ahora mismo pasar mi vida contigo, el futuro es incierto. 

Pero me aferro a lo que ya pasó porque siempre seremos recuerdos. 



“Si amas, dejarás ir”


Aparecieron más personas en mi vida y yo solo seguía pensando en una sola.


Fue más bien un sabio el que me transmitió una visión más objetiva de la situación.

  • Si amas ¿Por qué no dejas ir?- quiso saber, a lo que yo me encogí de hombros - A lo mejor resulta que no amas tanto como pensabas o deseabas y es más una necesidad.
  • Es que yo quiero amar, no necesitar.- protesté molesto- La gente dice que eso es lo que realmente hace feliz, ese amor verdadero del que tanto se habla…

  • Tú ya lo has intentado. A veces lo mejor es soltar lo que no va a poder ser. 

  • ¿Cómo sé que no va a poder ser si no lo intento con más fuerzas?


Se quedó detenido tratando de hallar la respuesta más acertada a mí pregunta. 


  • Puedes seguir perseverando, claro que sí. A pesar de que no sea nada imposible parece que te está consumiendo. ¿Merece la pena tanto sufrimiento esperando algo que es muy probable que no llegue?

  • ¿Y qué hago cuando me vuelva a rechazar para anular mi impulso de insistir o ir detrás?

  • Repite en tu cabeza “quiero amar, no necesitar. Respetaré su voluntad y su espacio.  Deseo el bienestar de los dos”.


Fui poco a poco repitiéndome constantemente esa especie de lema o fórmula que me hacía sentir más seguridad de que lo que hacía estaba bien. 


No insistir, no insistir porque no quiere que insista. 


Supongo que si hubiera ofrecido firmemente en acompañarla a comprar en vez de despedirnos antes, me habría dejado, pero seguro que hubiera reinado la incomodidad. 

De todas formas, aún sabiendo que no quería molestar, estuve llorando al “desperdiciar” la oportunidad de pasar más tiempo juntos.

Volvieron las dudas y llamé a ese sabio porque cada vez tenía menos fuerzas y voluntad para continuar.


  • ¿Y eso que dicen que el amor es para siempre? ¿Es mentira? Parece algo tan efímero y frágil, que cualquier día puede acabar.

  • Es difícil que el cariño acabe, lo que ocurre es que suele cambiar de forma muy a menudo. Tú dices que no te quiere pero… ¿Eso es verdad? ¿No le importas?


Reflexioné matizando más la situación 


  • No quiere pasar tiempo conmigo ni me antepone a la mayoría de sus planes…


La pregunta siguiente fue como un clarificador jarro de agua fría. 


  • A veces no nos apetece estar con algunas personas sin que ello signifique una ausencia de cariño. ¿No crees que sí te aprecia? solo que no de la forma en la que a ti te gustaría.


Y era cierto pero aún así me seguía resistiendo… 


  • ¿Eso significa que no soy suficiente para que me ame como yo querría?


El hombre ladeó la cabeza sonriendo con ternura.


  • Eso significa simplemente lo que ha pasado. Que no siente lo mismo sin ninguna causa concreta. A lo mejor no era ni el momento ni el lugar ni el modo. Dime, ¿Qué es lo que te gusta de esa persona?

  • La forma en la que me trata, su dulzura, su cariño, su cuidado, empatía, atención, franqueza, autenticidad… 

  • Entonces, ya sabes las cualidades que valoras en alguien. Seguro que podrás conocer a alguien con quién quieras estar y viceversa.

  • No comprendo. ¿Por qué no me quiere si yo también trato de darle mi cuidado, de ofrecer atención, esforzarme por entender sus preocupaciones, hacer compañía, de amar…? 

  • Hay cosas que se desean o no se desean…¿Cuántas personas hay así en este mundo y con cuántas acabamos siendo realmente cercanos? Esas personas no dejan de ser lo que son por no ser nuestros amigos ni al revés. 

  • Entonces… ¿No hay nada que añadir? ¿Qué hago para que la gente me corresponda?

  • Solo sé, que si muestras interés, cuidado, cariño, atención genuina es bastante probable que recibas amor. Somos seres sociables en mayor o menor medida. Sin embargo, los sentimientos no tienen por qué ser los que a nosotros o al otro le gustaría… 


Mi cara debió de ser una estampa lamentable porque el señor me abrazó de forma muy reconfortante. Al separarse de mí, colocó su mano sobre mi cabeza de manera protectora. 

Estuvimos en silencio y mirando a lo lejos, él volvió a hablar.


  • ¿Sabes? Alguna vez yo también me pregunté si podría haber hecho o cambiado algo más para hacer que alguien se quedara, pero al final he visto que eso no está bajo nuestro control. Puedes mostrar interés, puedes hablar con paciencia y atención, puedes tener gestos de amabilidad… No obstante, hay veces que simplemente las cosas no son de otra forma y de nadie es la culpa. Algo tenía que pasar y resulta que el final no fue el esperado. 

  • ¿Eso cómo lo sabes? 

  • En realidad no tengo certezas. Fijándome en los demás y sus historias, aprendes cómo funcionan las cosas aproximadamente. En ocasiones nos obcecamos en culpar a algunas partes de nosotros mismos o de los demás de algo que no sucedió. Que no somos guapos, ni inteligentes, ni habilidosos, que no tenemos dinero, ni fama, ni un trabajo prestigioso, que somos demasiado exigentes,  ordenados,  quisquillosos,  emocionales o impulsivos… pensar que yo era mejor amigo de alguien pero dicho individuo no se daba cuenta porque estaba en una relación poco saludable, o estaba demasiado centrado en sus estudios, en su trabajo o simplemente no veía o aunque lo notara tampoco sentía esa necesidad de quedarse. 

  • ¿Y qué hiciste?

  • Descubrí que en numerosas ocasiones, uno toma medidas para cambiar esos aspectos que creemos que podrían atraer a los demás. Corremos el riesgo de que mientras buscamos la aceptación de alguien más, acabamos por perdernos a nosotros mismos. De nada sirve ser “perfecto” de cara a la sociedad si no eres tú y sufres por fingir. Todos queremos reconocimiento o méritos pero ¿Eso qué es? ¿Unas palmaditas en la espalda mientras lloras solo por la noche? ¿Un “pues muy bien” de gente que no sabe quién eres en el fondo? Sé que esa persona y tú os parecéis de maneras distintas , sin embargo, eso no significa que ninguno de los dos seáis peor o mejor por cualquiera de esas decisiones o sentimientos. 

  • A veces he escuchado de los demás que yo soy increíble y que el problema será de esa persona cuando se dé cuenta de lo que perdió conmigo… No tengo la seguridad de que eso sea verdad.


El hombre se rió ligeramente pareciendo que este tema era lo más obvio del mundo mientras me volvía a repetir algunas cosas desde una nueva perspectiva.


  • Nunca se sabrá si se arrepentirá de no haberte apreciado… pero todos rechazamos a gente que sabemos que es maravillosa, simplemente como consecuencia de no ansiar su compañía en ese momento. Hay tanta gente especial y encantadora en ese mundo, que es imposible ser cercanos a todos al tiempo que tenemos espacio para nosotros mismos. Nuestro valor no depende de si tal o cual lamenta posteriormente de haberse alejado de nosotros. Todo son circunstancias y es sencillo juzgar en el pasado cuando sabes el resultado del presente.


Volvimos a dejar de hablar y yo reflexionaba sobre lo que iba a suceder entonces hasta que pude ordenar algo mis ideas y seguir conversando.


  • Tampoco podemos controlar a los demás.

  • Yo no lo querría. Que la vida sea limitada y nosotros libres, hace que el tiempo otorgado sea realmente preciado, mucho más que si no hubiera opción.

  • No quiero obligar, quiero que sea libre y me siga eligiendo a mí. Si no puede ser eso, ojalá poder dejar de querer.

  • ¿No te parece que si fuera tan sencillo eso de dejar de querer a voluntad, las relaciones serían mucho más frágiles y menos satisfactorias? Dejar de querer cuando no nos interesa, duele menos, pero los sentimientos vendrían dados por el pragmatismo. ¿No crees que eso nos haría mucho más insensibles? ¿Mucho más despiadados? Si pudiéramos dejar de querer a alguien porque nos molesta un poco. El mundo sería un lugar mucho más frío y cruel. Entonces el ansia de ser perfecto estaría justificado y todo serían apariencias en un mundo donde lo que no es útil, se desecha en mayor medida que ahora.

  • ¿Y qué hago para dejar de sufrir? 

  • Soltar aunque pese al principio. De alguna forma, el sufrimiento nos hace humanos aunque sea desagradable. No es malo llorar, no es malo estar mal, no hay que estar felices todo el tiempo, tampoco está mal sentir alegría, no es malo estar celoso, no es malo sentir rencor, no es malo sentirse molesto. Las emociones hay que vivirlas y sentirlas, dejar que fluyan aunque canalizarlas de forma constructiva es un proceso que se puede hacer de forma más consciente. El primer paso para estar más en paz es reconocerlas, saber que las tienes y aceptarlas sin culpas. Son humanas y comunes. 


Las lágrimas cayeron al suelo como respuesta y mis palabras en un susurro


  • ¿Y qué pasará entonces? Es que si me alejo… ¿El amor no fue fuerte para resistir la tempestad?

  • Claro que no. El amor no está relacionado tanto con la terquedad sino con la resiliencia. Realmente amaste puesto que antepusiste el derecho humano de la libertad ante tus deseos inmediatos. Te sacrificaste emocionalmente por esa persona y por ti mismo y seguramente ese aprecio permanecerá para siempre, pero no igual. Ambos seguiréis vuestros respectivos caminos. Es posible que vuelvan a cruzarse, pues forzar las cosas hará que ambos seáis desdichados.

  • ¿Por qué dices que mis sentimientos han de transformarse? ¿Es que no están bien así?

  • Ni bien ni mal. Simplemente creo que el amor sano da alas, no las corta. No te atrapa, te impulsa y ambos sois libres más tus sentimientos te hacen no serlo. - sonrió con amabilidad porque había empezado a comprender. 

  • El amor es complicado… todos dicen que es algo que se siente o no aunque no veo que sea simple. 

  • Que alguien te atraiga o te agrade más o menos al principio es más bien debido a esas primeras impresiones que obtenemos. Lo superficial, lo fugaz, lo pasional, suele venir dado sin forzar nada, por otro lado, la voluntad de construir algo juntos está hecho de esfuerzos conscientes diarios. El camino no se andará fácilmente, simplemente porque sepas cuál quieres escoger…

  • Suponía que se trataba de creía estar al lado de alguien pasara lo que pasara. ¿Y si esa persona me necesita pero no me hace bien su cercanía?

Se encogió de hombros concluyendo un…

  • No siempre estar juntos es lo mejor para los dos. Todos merecemos a alguien que se quede con nosotros siendo libre de poder marcharse cuando desee y nosotros quedarnos por voluntad propia para ser más felices. No estamos solos pues habrá alguien que puede ayudar y que han estudiado para dedicarse a ello profesionalmente. Nadie tendría por qué cargar con el bienestar de otra persona. 

  • ¿Es este mundo cruel?

  • No lo sé. Es el que es y hay montones de cosas que nos disgustan y otras que no lo hacen tanto. Enfadarse con él, te desahoga. Probablemente no llevará a cambiarlo desde sus cimientos, no obstante, a lo mejor alguien te ve con angustia y te ofrece algo de ayuda. 

  • Puede ser - confesé en un suspiro tras tanta disquisición filosófica- Querría preguntarte una última cosa, pero me da miedo.

  • ¿Qué pesa más? ¿El querer o el miedo? El miedo no suele desaparecer fácilmente y las ganas tampoco.


Respiré hondo preparándome.


  • ¿Y qué pasa si no la dejo ir?

  • Probablemente, que los recuerdos se volverán pesadillas.



Era consciente de la necesidad de una después como aquella. No obstante, no por mucho saber que el suelo es duro, al estrellarte dejas de hacerte daño.


No quería que nuestra relación se enturbiara como resultado de que no se desarrollara como yo había deseado. 


Poco a poco fui aceptando su distancia, mientras lloraba por dentro y por fuera.

 

Muchas veces quería rendirme, aunque tras un momento de calma, recordaba las palabras de ese sabio. “En la vida, de vez en cuando uno debe trabajar y esforzarse aunque esté cansado”. 

Había que reposar para seguir. Nadie esperaba por nosotros y afortunados éramos si nos rodeábamos de seres queridos. Aquellos que a veces nos obligaban a levantarnos, a no hundirnos y continuar aunque fuera a rastras. 


Dejé pasar a gente diferente, me permití reírme, llorar , emocionarme otra vez con ellos pero sin olvidar ni querer olvidar a la otra persona del todo.


Me distancié por nuestra libertad y respeto a nuestra valiosa amistad acabando en un bonito agradecimiento por todas las lecciones aprendidas a raíz de ello. 


Lo que más me alentó y me empujó a seguir, fue ese intento consciente de amar sanamente y el rechazo a que nuestro pasado se tornara en una pesadilla, porque ya había prometido que siempre seremos recuerdos.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ecos de madrugada

Ecos de madrugada. Es muy típico que de madrugada uno se despierte y algo común, como tener que ir al baño, nos saque de ese sueño en el que podíamos volar, nadar sin tener que contener la respiración o besar a la persona que amamos en secreto… Aunque hay veces que esas pausas son bienvenidas si el sueño es desagradable como llegar tarde, que al menos para mí, es más estresante de lo que en la realidad resulta ser. Sin embargo los sueños son solo eso, sueños, pensarlos pero no sobrepensarlos. Varias veces no los recuerdas en concreto, sólo si te hacían sentir cómodo, incómodo o si al menos te permitieron recargar algo de batería. Maldigo con la mitad de mí en el subconsciente y la otra en la realidad, que mi vejiga sea tan traicionera (y más al llegar a cierta edad) pero si cuando me despierto y no es por ella suele sentarme mucho peor, interrumpir el cine de sábanas blancas por nada... ¡es una vergüenza!, no obstante, tengo la ventaja de no tener que moverme un centímetro de mi cama m...

Nuevo brote

(Para gente que no conozco y querría dar ánimos. La humanidad brilla entre los escombros cada día. Gracias por luchar cada instante en medio de toda la tormenta. Ojalá os guste. Todos los ánimos del mundo 🌱) Creció fuerte como un árbol, enérgico, contento, soñador, fuerte y humano.  Iba de camino a clase como cualquier otro día teniendo que coger el tren. Una mochila cargada de apuntes en la espalda y en la cabeza otras tantas cosas relacionadas con la universidad.  Nada volvió a ser como antes, después de un instante.  Una afilada hacha segó el tronco del árbol en un abrir y cerrar de ojos hiriéndole de forma irreversible. Rompiendo su vida, sus planes, su futuro, su todo. El hacha de guerra de personas insatisfechas que optan por la violencia sobre otros cuyas vidas no pueden ser de nuevo reemplazadas.  Dicen que son oprimidos por un sistema que no les atiende, pero ¿Y las secuelas que él tuvo? ¿Y todas las personas que dejaron de vivir? ¿Y el dolor de sus seres q...