SEGUNDO MANIFIESTO El título es literalmente de lo que va esta reflexión, aunque nada que ver con rituales espirituales ni nada metafísico en un principio. Una completa ironía sacada del mismo autor un poco cochino del relato de “Lírica gastada”. Yo solo soy la voz que escribe lo que pensó él, más o menos. Ahora hay 3 interpretaciones en vez de dos. Una de él, una mía y otra del lector. De un mensaje reinterpretado se pierden matices y se ganan otros. Esperemos que los ganen sean acordes a lo que este curioso hombre querría, a pesar de que nunca el lector lo sabrá pues en la conversación que tuve con ese tal tipo nos encontrábamos solos. También en principio. Ojalá que nadie se ofenda ni piense que este texto es como el típico “no te ofendas, pero eres (insulto cualquiera que no voy a escribir)”, entre no amigos, claro. Y bien dijo aquel poeta poco convencional que mal pensó una vez (porque es lo que como coloquialmente se conoce, que el autor está en total...
Cada uno de nosotros es un pequeño microcosmos en sí mismo y este solo es un intento de arte de una persona que siempre tiene un pie en los ecos de madrugada.