(Por favor, no me consueles diciendo que esa persona no supo ver lo increíble que soy y se arrepentirá de haberme dejado ir). Nunca me rozaste más que para darme un abrazo, nunca tu pelo acarició mi mano más que por accidente, nunca me miraste más allá de lo que podías ver, ni me sorprendiste por detrás rodeando mi cuerpo con tus brazos ni al girarme me diste ningún beso. Nunca me quisiste de esa manera exclusiva y especial igual que los amantes que se esconden en la penumbra de la noche. Nunca me trataste como alguien diferente ni me diste el privilegio de ponerme antes de todos tus planes. Nunca pasó nada de eso, aunque a mí me daba igual. Te seguía poniendo delante y después el resto. Me gustaría llamarte amor en vez de necesidad pero no sé cuál de las dos eres. Me gustaría llamarte paraíso en vez de oasis porque así tendría certeza de que te elijo porque quiero y no porque no tengo más opciones. Querría que estuvieras en mi futuro porque te amo y no por...
Cada uno de nosotros es un pequeño microcosmos en sí mismo y este solo es un intento de arte de una persona que siempre tiene un pie en los ecos de madrugada.