Desgarro
El corazón se estaba desgarrando por una fuerza brutalmente arrasadora. No sentía más que el dolor de tantas heridas abiertas causadas hasta que mi cuerpo solo era ya puro sufrimiento.
Estaba harto de aquella sensación de inutilidad constante, de pensamiento cíclicos y envenenados, de los días que pasaban sin pausa ni motivo y ya simplemente no quería continuar de aquella forma.Si no podía acabar de una manera más ética, estaba dispuesto a hacerla finalizar de otra cualquiera, como en un día bastante lluvioso poniendo en casa la excusa de haber salido de fiesta.
La corriente eléctrica pasó por mi pecho desnudo haciendo a las células aullar de dolor y agonizante, el cuerpo colapsó.
Caí inerte en el húmedo y frío suelo de cemento golpeándome fuertemente en la cabeza aunque a penas noté el impacto.
Los recuerdos se volvieron poco nítidos y bastante borrosos a partir de aquel instante aunque me suena que el que me vio, fue un hombre desconocido con un casco cuando pensaba que en la obra no habría nadie a esas horas.
La corriente eléctrica pasó por mi pecho desnudo haciendo a las células aullar de dolor y agonizante, el cuerpo colapsó.
Caí inerte en el húmedo y frío suelo de cemento golpeándome fuertemente en la cabeza aunque a penas noté el impacto.
Los recuerdos se volvieron poco nítidos y bastante borrosos a partir de aquel instante aunque me suena que el que me vio, fue un hombre desconocido con un casco cuando pensaba que en la obra no habría nadie a esas horas.
Creo que en el fondo a pesar de haber decidido alejarme para no cargar a mis familiares con esa estampa tan penosa de mí, lloraba por dentro al no poderles ver una vez más.
Aún no conozco la razón por la cuál aquellos médicos me decidieron salvar ni el motivo por el cuál lo habían logrado. Si yo ansiaba morir, no entendía que no cumplieran la voluntad de la gente sobre ellos mismos arrebatando el control de unas de las pocas cosas que tenemos autoridad.
Aún no conozco la razón por la cuál aquellos médicos me decidieron salvar ni el motivo por el cuál lo habían logrado. Si yo ansiaba morir, no entendía que no cumplieran la voluntad de la gente sobre ellos mismos arrebatando el control de unas de las pocas cosas que tenemos autoridad.
Dentro de aquella terrible niebla confusa, apareció ella arrojando un destello esperanzador.
Su sonrisa inocente, sus largas conversaciones, su labia y lo niña que era me tenía prendado. Ambos enfermos pero aún vivos.
Solamente el recuerdo de ella dándome su mano y transmitiendo toda esa paz que no recordaba haber experimentado previamente bastaron para apartar todos los casi 18 años pasados en tinieblas.
La mejoría llevo a la separación tras apenas un par de semanas y a que mi mundo se volviera de nuevo intensamente pesimista. Los pájaros piaban más bajo, la sopa se volvió más sosa, los chistes no arrancaban sonrisa alguna, la gente se convirtió más aburrida, los colores se volvieron más apagados y lo único que se hacía cada vez más bello era la idea de que en un mundo paralelo, ella y yo compartíamos un feliz futuro.
Casi 730 días más tarde, le confesé mis pensamientos, mis ganas terribles de volver a encontrarnos y hasta un deseo irrefrenable por obtener su cariño que no dejaba de acaparar toda mi atención.
Solamente el recuerdo de ella dándome su mano y transmitiendo toda esa paz que no recordaba haber experimentado previamente bastaron para apartar todos los casi 18 años pasados en tinieblas.
La mejoría llevo a la separación tras apenas un par de semanas y a que mi mundo se volviera de nuevo intensamente pesimista. Los pájaros piaban más bajo, la sopa se volvió más sosa, los chistes no arrancaban sonrisa alguna, la gente se convirtió más aburrida, los colores se volvieron más apagados y lo único que se hacía cada vez más bello era la idea de que en un mundo paralelo, ella y yo compartíamos un feliz futuro.
Casi 730 días más tarde, le confesé mis pensamientos, mis ganas terribles de volver a encontrarnos y hasta un deseo irrefrenable por obtener su cariño que no dejaba de acaparar toda mi atención.
No fueron extraordinarias palabras ni grandes explicaciones, simplemente un 'te quiero' que por detrás lo sujetaban estoicos sentimientos.
Su silencio lo expresó todo y no hicieron falta palabras para saber qué no era recíproco.
Ahora lo que me sangraba no era el corazón físico sino lo que me dolía era el espíritu mucho más allá de las barreras físicas de la materia de la que estaba yo compuesto.
Mis piernas se fundieron como las rocas en un volcán y mi cuerpo de repente se volvió mucho más masivo.
Caí más bajo de lo que jamás había estado a un hoyo del que dudaba salir algún día. Estar tumbado en la cama dirigiendo mi mirada al techo aunque solo con ojos para ella. Sin ganas de comer, de dormir y de hacer cualquier cosa que no la implicara directamente su presencia.
Más duro que dejar de respirar era seguir respirando y superar lo que no iba podía ser aunque siempre dejé la puerta entreabierta por si en algún momento decidía regresar...
Su silencio lo expresó todo y no hicieron falta palabras para saber qué no era recíproco.
Ahora lo que me sangraba no era el corazón físico sino lo que me dolía era el espíritu mucho más allá de las barreras físicas de la materia de la que estaba yo compuesto.
Mis piernas se fundieron como las rocas en un volcán y mi cuerpo de repente se volvió mucho más masivo.
Caí más bajo de lo que jamás había estado a un hoyo del que dudaba salir algún día. Estar tumbado en la cama dirigiendo mi mirada al techo aunque solo con ojos para ella. Sin ganas de comer, de dormir y de hacer cualquier cosa que no la implicara directamente su presencia.
Más duro que dejar de respirar era seguir respirando y superar lo que no iba podía ser aunque siempre dejé la puerta entreabierta por si en algún momento decidía regresar...
Ella jamás quiso volver de la forma que estuvo antes, a pesar de que insistí e insistí.
No obstante recordé cuando me animó a buscar a personas con las que pudiera conectar y ser feliz, breves consejos y temas para conectar con los demás sin nunca dejar de ser yo mismo.
En este mundo acabas encontrando un lugar donde estar un poco menos solo aunque ya acepté que su papel en mi vida no fue sino el de alguien en quién confiar, que me apoyara desde la distancia y con la palabra.
Pero es verdad que me ayudó mucho en su momento y agradezco esa atención que me brindó durante ese corto tiempo como rayos iluminando los lugares más oscuros.
ELLA
Casi dos años desde que no le veía para decirme lo que sentía por mí ¿Por qué tanto tiempo estuvo guardando esos sentimientos bajo llave? ¿Por qué no quiso soltarlos si le hacían daño?
Sabía que no podría corresponderle y por ello mismo ni siquiera quise aceptar su compañía como amigo porque siempre me perseguiría esa incertidumbre de si él ciertamente ha dejado de verme como un deseo.
Creo que con él no podría ser todo lo feliz que me gustaría y rechazar es incómodo, pero tremendamente inquietante cuando es a alguien que ha pasado por tanto dolor.
No quería sentirme responsable de haberle herido un poco más o por haber reforzado el pensamiento de que el mundo es un lugar frío y solitario, a pesar de que sabía que quedarse con alguien por miedo o por pena acabaría por hacer más mal que bien a largo plazo.
Deseé sincera y genuinamente que le fuera genial con su vida y no me culpabilicé demasiado por decidir alejarme pero sí que me pesaba eso dentro de mí.
Aunque es cierto que de alguna forma u otra quería saber cómo estaba, preguntando esporádicamente a terceras personas y cruzando los dedos porque no le contaran de mí y mi interés por él.
Querría haber podido ayudarle sin sentimientos de por medio pues no era posible sin reabrir viejas heridas del pasado en mí y en él con sus esperanzas sin fundamento.
Nunca sabré si podría haberle contactado para preguntarle qué tal estaba si me hubiera enterado de que las cosas se habían torcido.
Al menos tengo el consuelo de que nadie me lo dijo y me consolaba al menos tener la certeza de que seguía con su vida, 'tirando' como todos.
Ahora que lo pienso con calma y en perspectiva, creo que no habría sido lo suficientemente valiente como para mandarle ese mensaje ni enfrentar esa parte de mi pasado que sentía algo desagradable y que en él veía representado.
Me gusta pensar que puedo separar a alguien que necesitaba ayuda, de mis emociones hacia dicha persona aunque sé que lo más probable es que no.
Sinceramente, también le vi como un pequeño consuelo cuando ambos no podíamos salir de la planta del hospital, 'condenados' a estar cerca.
Era alguien con quien hablar y compartir horas de aburrimiento riéndome un poco entre tantas caras algo melancólicas.
Fui más cercana de lo estrictamente necesario porque ansiaba algo de luz también.
Llamaba su atención a propósito porque quería que me hiciera caso también habiendo contribuido fuertemente a que se fijara en mí más allá del tiempo compartido.
Ojalá hubiéramos podido divertirnos y soltarnos mutuamente.
Pero por desear, también me hubiera gustado que él jamás hubiera sufrido de la forma en que lo hizo ni que me quisiera solo por habernos conocido en ese momento en concreto cuando más lo necesitaba y yo haber decidido ser su amiga porque me sentía sola de alguna forma.
Convivimos con muchas espinitas enterradas en nuestro interior y al mirarnos, comprobamos que aún pinchan un poco, más no lo suficiente para frenarnos.
He aceptado esa inquietud del no poder saber si él había superado verdaderamente todo ese sufrimiento, de la duda de si me guardaba resentimiento o, en cambio, ya había comprendido mi elección sin juzgarme igual que yo trato de tampoco hacerlo.
Puesto que dos semanas no eran suficientes para conocerme de verdad pero de sobra para que su cerebro creara una imagen idealizada que le ayudara a atenuar la miseria de este mundo.
(Cuando necesitabas verlo lo viste, pero no lo era. No era ni soy ese milagro y por eso me alejé. Aún a mis espaldas, escucho mi nombre en tus labios sonando algo nostálgico. Me giro y te saludo cordialmente, como a los demás, pues no quiero que me veas como a un ángel pero tampoco como a un demonio.)

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