Ir al contenido principal

Vacío


Un golpe seco en las costillas que me dejó sin aliento y oscuridad.


La enorme bola de demolición me golpeó con fuerza haciendo que unos cuantos ladrillos se desprendieran y cayeran haciéndose añicos. El dolor repentino me recorrió todo el cuerpo paralizándome sin permitirme más que temblar.

No había pasado un instante cuando de nuevo otra oleada de sufrimiento me llenó. Apenas quedaban unos cuantos trozos de pared apilados y no tenía intención de parar hasta hacerlos desaparecer por completo.
Una mujer tremendamente enigmática y atrayente alivió aquella tortura.
Su piel, sus labios, su apariencia y la mirada consiguieron hechizarme. Toda ella se filtraba en mi interior traspasándome como los rayos de sol se filtraban a través de un cristal .

Cerca me sentía en paz, calmado, seguro y feliz.
Me pregunté cómo sería si la alcanzaba.
Elevé el brazo pero se desvaneció repentinamente dando paso al ya conocido desasosiego, intranquilidad, temor y melancolía.

Dos meses después de abrir los ojos, regresé del hospital a mi casa.

Me había obsesionado con aquella visión vagando como alma en pena por las calles.
No tenía motivación para nada más que buscarla.

Encerrado en mi habitación no parecía pasar el tiempo. Cortaba un folio en trozos de papel cada vez más pequeños para luego volver a comenzar.

Harto de darle vueltas a la cabeza, cogí con fuerza las tijeras y las introduje con rabia y frustración por las clavijas del primer enchufe que vi.
La quemazón fue casi instantánea y  retrocedí tras el chispazo cayendo. Toda la estancia desapareció a mi alrededor.  

Allí se encontraba la mujer que me quitó el sueño y la propia vida, como si jamás se hubiera marchado. La imagen ahora era diferente.
Se cercana hacia mí sin pausa mirando al frente con paso muy firme.
Junto a un acantilado el céfiro jugaba con un vestido de seda blanco deslumbrante que llenaba mi vacío interior.

Yo erguido como una marioneta colgada de las cuerdas de su misteriosa presencia, no era capaz de hacer otra cosa que no fuera admirarla.
Las manos empapadas de un sudor frío sin saber siquiera en lo que estaba pensando, solamente expectante a lo que a punto estaba de suceder.
No era como las demás mujeres que había conocido, no tenía forma física determinada, no era ni rubia ni morena, ni alta ni baja solo un ente transparente que a mí se aproximaba llevando consigo una belleza incorpórea que las palabras no eran capaces de transmitir.
Muy cerca de mi se detuvo pudiendo alcanzarla tan solo al elevar un poco el brazo.
-¿Quién eres?- susurré 
Y pareciendo sonreír me rozó la cara ahuyentando todas las dudas. Me cogió con su mano suave de viento queriendo que siguiera sus pasos.

El acantilado estaba muy cerca y al asomarme pude apreciar la enorme altura a la que nos encontrábamos a la vez que las furiosas olas se estrellaban contra unas afiladas rocas que había justo debajo. Aquello me impresionó y no pude evitar dar un paso hacia atrás atemorizado.


Me besó la brisa en la mejilla de manera reconfortante y sin más barreras que el miedo me adelanté de nuevo.
Rodeó mi cuello con sus brazos envolviéndome en un poderoso resplandor de fuego y lluvia fresca para luego decidirme a saltar.

Antes de abrir mis ojos vi que la mujer tomaba la forma de un rostro sonriente que conocía muy bien.
Alguien que siempre me había acompañado incondicionalmente, levantándome cuando me caía al suelo, secándome las lágrimas o aguantando mis enfados infantiles. 
Fui entonces plenamente consciente de que ese amor llenaría mi vida si lo apreciaba más conscientemente, sin darlo por hecho solo porque nunca había existido sin él.

Había una luz cegadora de color blanco y enseguida a mi hermana mayor llorando acercándose hacia mí con cuidado y con ese abrazo caluroso del sol jamás volví a sentirme solo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Índice por orden alfabético

  ÍNDICE DEL BLOG Antes de la adultez 👦👧👨‍🦰👩‍🦰: ¿Realmente querría volver a mí infancia?  Apelación a un reloj 🕰️: Nadie escapa de su cárcel. Aquel libro 📖: Las historias a veces difieren de la realidad. Actuar 🤝: Fingir sabiendo que la otra persona. Saber que la otra persona también finge. Atormentar a los vivos 🌪️: Los vivos suficiente tienen con estar vivos. Atrévete 👁️👁️: Léelo y lo entenderás. Aún te oigo 👂: no te veo pero aún te oigo. Cándido 🍭🍬: la vulnerabilidad no es debilidad ni desconocimiento. Castigo en el jardín 🏡: la vida a veces es como cuando te castigan en el jardín. Cielo 🩵  : ¿Tienes cielo favorito? Clemencia 🙏: ¿La habrá? Coincidencias premeditadas 💌: a veces las coincidencias se buscan Consolar 🫂: No hay una forma. No es obligatorio. Del aburrimiento a los refranes 📖🗣️: el gusto de decirlos. Demasiado 😶‍🌫️: Golpes directos al hígado de la motivación. Demencia 💭: Pero fue una vida hermosa y larga. Desde mi refugio 🏰: H...

Pasérido (gorrión)

( Porque algunas cosas deben de morir para que otras nazcan o sigan viviendo ). Cuando era pequeño siempre me hablaron de la muerte. Dejas de respirar, tú corazón se para, el cerebro se apaga y no puedes volver a hablar ni a ver a esa persona.  La muerte tiene ese tinte de final definitivo e irremediable que suena terrorífico, pero lo que a mí no me habían contado del todo era que ese tipo de final no era el que necesariamente siempre nos separa de nuestros seres queridos.  Yo siempre creí que mis amigos del colegio iban a ser siempre mis amigos. Tenía miedo de que cuando cada uno tomara su propio camino, ya no nos veríamos apenas.  Me prometí internamente que haría lo posible para seguir en contacto como mensajes recurrentes, contarnos novedades y anécdotas, quedar siempre que pudiéramos… No obstante, al finalizar nuestros estudios en el centro, las cosas cambiaron de forma distinta. Todo era diferente al no vernos cada día 6 horas por obligación.  Los mensajes se v...

Coco y el olvido

COCO (contiene spoilers y es recomendable haber visto la película antes): Con este texto lo único que pretendo es hacer pensar y mirar un poco más allá de la superficie.  Coco es una película de animación producida por Pixar Studios Animation inspirada en la celebración mexicana del Día de Muertos. Destaca mucho la importancia de la familia como personas que nos recuerdan después de la muerte física. Mientras nos recuerden los vivos, los muertos estarán en el mundo de los Muertos y al ser olvidados desaparecerán de ese segundo mundo (segunda muerte y muerte final). Resumen para recordar la trama:  Miguel es un niño mexicano que le gusta mucho la música y admira muchísimo a Ernesto de la Cruz, un famoso guitarrista, pero en su casa la música está prohibida. Al poner una ofrenda con las fotos de los fallecidos en el altar, los muertos pueden ir a visitarles. En las fotos de la ofrenda se le cae la foto de su tatarabuela (mamá Imelda) que está con Coco de niña (la bisabuela que e...