Ir al contenido principal

Riachuelo

 


En el desierto solitario de la indiferencia me hallo tan solo desde hace unos pocos meses.

Con escasez de motivación se arrastran mis pies simplemente por el hecho de que nunca han parado del todo.

Ni medio año ha transcurrido tras la desaparición del oasis de ilusión que demasiado temprano quedó atrás con su marcha. 

No hay más dolor, no hay más desilusiones ni esperanzas hechas trizas. He aprendido a sobrevivir sin excesos emocionales, seguir imaginando bellos lugares escapando temporalmente del que me encuentro, mientras avanzo.

Es un consuelo por lo menos no extrañar, no añorar, no sufrir más por la idea de proseguir por esta senda que quiero recorrer. 

Sin mirar atrás, nada me ata, nada me oprime y soy libre sin tanto miedo aunque con mucha añoranza del oasis cuando ahora vivo de charcos. 


Mi camino resulta que se encuentra contigo, pequeño riachuelo. 

Me alivias los músculos agarrotados con generosa ayuda cuando no sé cómo seguir y me facilitas un pelín este tramo. 


Riachuelo paciente con ojos grandes oscuros que me miran y sonríen cortésmente sin exigencias ni expectativas. 

Riachuelo serio por naturaleza con el que disfruto haciéndote cosquillas con mis palabras. 

Riachuelo a veces cansado que me respondes vagamente confundiendo mis sentimientos. 

Riachuelo, ¿Qué sientes por mi? ¿Qué siento por ti? Un riachuelo pequeño y fresco que alivia un poco mis penas. 


Cuando pensaba dejarlo todo atrás, en un trecho me acompañas. Tu camino se desvía del mío inicial y no sé qué hacer.

Busco un nuevo oasis en la ruta prevista pero…¿Y si decido recorrerte, pequeño riachuelo? ¿Te volverás más grande y te convertirás en río o desaparecerás como un espejismo?


Tú tampoco lo sabes riachuelo, tú tampoco lo sabes y nadie lo sabrá hasta que pase. 


Sea como fuere, el trocito de trayecto juntos, ha sido más agradable, demasiado si ya no puedo pasarlo por alto. 


Gracias riachuelo, gracias y gracias por existir sin pedirlo, por estar sin exigir, por apoyar en silencio, por tu olor, por sonreír un poquito con sueño, por cuidar de mí sin pretenderlo.


No te preocupes por mi confusión pues, si ahora tengo molestas dudas, es debido a que me importas. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuevo brote

(Para gente que no conozco y querría dar ánimos. La humanidad brilla entre los escombros cada día. Gracias por luchar cada instante en medio de toda la tormenta. Ojalá os guste. Todos los ánimos del mundo 🌱) Creció fuerte como un árbol, enérgico, contento, soñador, fuerte y humano.  Iba de camino a clase como cualquier otro día teniendo que coger el tren. Una mochila cargada de apuntes en la espalda y en la cabeza otras tantas cosas relacionadas con la universidad.  Nada volvió a ser como antes, después de un instante.  Una afilada hacha segó el tronco del árbol en un abrir y cerrar de ojos hiriéndole de forma irreversible. Rompiendo su vida, sus planes, su futuro, su todo. El hacha de guerra de personas insatisfechas que optan por la violencia sobre otros cuyas vidas no pueden ser de nuevo reemplazadas.  Dicen que son oprimidos por un sistema que no les atiende, pero ¿Y las secuelas que él tuvo? ¿Y todas las personas que dejaron de vivir? ¿Y el dolor de sus seres q...

Frente a una fuente

  Me aburría estando en un banco de piedra, mirando una fuente enfrente cuyo flujo parece ser parecido pero nunca igual. Escuchaba el arrullo de una paloma y algunas personas a mí alrededor hablando entre ellas, pasando por el jardín. Me fijé en las hormigas caminando por el banco, por el suelo y preguntándome si cuando me levantara alguna se habría agarrado a mi ropa, si la aplastaría o si conseguiría sobrevivir en un terreno inestable. Cuando estás acompañado no te fijas tanto en el sonido de los pájaros ni en el movimiento del polen de finales de primavera,en que apenas hay viento que mueva las hojas de los árboles ni que el cielo está despejado cuando por la mañana estaba gris.  Y está bien.  Observar y reflexionar sobre ciertos detalles es muy relajante al tiempo que compartir conversación con alguien, te hace sentir menos solo.  Y menos solo me sentí en este momento mientras imaginaba a las personas con las que querría estar charlando. Será el plan de otro día,...

Seremos recuerdos

(Por favor, no me consueles diciendo que esa persona no supo ver lo increíble que soy y se arrepentirá de haberme dejado ir). Nunca me rozaste más que para darme un abrazo, nunca tu pelo acarició mi mano más que por accidente, nunca me miraste más allá de lo que podías ver, ni me sorprendiste por detrás rodeando mi cuerpo con tus brazos ni al girarme me diste ningún beso.  Nunca me quisiste de esa manera exclusiva y especial igual que los amantes que se esconden en la penumbra de la noche.  Nunca me trataste como alguien diferente ni me diste el privilegio de ponerme antes de todos tus planes. Nunca pasó nada de eso, aunque a mí me daba igual. Te seguía poniendo delante y después el resto.  Me gustaría llamarte amor en vez de necesidad pero no sé cuál de las dos eres.  Me gustaría llamarte paraíso en vez de oasis porque así tendría certeza de que te elijo porque quiero y no porque no tengo más opciones.  Querría que estuvieras en mi futuro porque te amo y no por...