Ir al contenido principal

El personaje de mis historias

 


(No me lo esperaba. 

No sabía que era real. )


En mi cabeza aparecías antes de habernos conocido, imaginaba tus ojos, tu pelo, tu voz, como algo que en la mente resuena pero no llega a cuajar del todo. 

Alguien como tú, alguien como yo, charlando y hablando de la vida, siendo tan diferentes pero complementándonos de manera especial. 

Como mundos tan distintos, que congenian y ahí es cuando ves que en una conversación simplemente es necesario escuchar, pensar y hablar. 


Le daba vueltas…

Tú siendo práctico y presente, yo en mi mente sobre pensando; tú guiándote por lo inmediato e impulsivo, yo sensible e inseguro; tú gustando más de las cosas materiales, yo dejándolas a un lado; tú sin ser demasiado entusiasta de los animales, yo apreciando cada uno de ellos; tú rodeado de gente a gusto y sin sentirte solo después, yo charlando animadamente y notando un vacío al marchar; tú activo físicamente, yo mentalmente; tú apuntando alto a la Luna en el cielo, yo acariciando las hojas de un arbusto y manchando mis manos de tierra; tú pensando en lo físico, yo más en lo sentimental; tú enfocado en el disfrute de ahora, yo preocupado por el futuro; tú planeando mil encuentros, yo con miedo a que lleguen las despedidas; tú te enfadas, yo lloro…

Y los dos… riendo juntos un poquito, charlando animados sin ser amigos pero sin ser extraños.


Te conocí hace una semana y sé que eres a quien intentaba visualizar en mi mente, pero no me venía. Ahora tienes nombre, apellido y vida.  

Hablamos, nos escuchamos, estamos, nos conocemos… Eres real y por eso da miedo.


Me agobio, nos acabamos de conocer, no quiero ser una lapa en busca de conversación, de compañía cuando me siento en soledad si nadie hay. 


Te observo un momento de reojo y es que no lo sabía, pero eres el personaje de mis historias. Ya no puedo dejar de mirarte porque es que… eres tú y siento vergüenza por lo inusual que es. Si ni siquiera sabes lo que pienso si ni siquiera sé bien lo que yo pienso.

La diferencia está en que esto no ocurre en mi imaginación, no puedo pedirte que te quedes, sería incómodo o forzado si te sigo y dentro de poco te vas dejando la historia a medio acabar. 

Quería compartir nuestras perspectivas, quería ser parte extraña de nuestra vida, quería aprender el uno del otro, quería buscar un poco lo que nos faltaba cada uno de alguna manera metafórica. 

Desapareces… y solo me da tiempo a sembrar unas pocas semillas de algo que germinará por separado.

A pesar de que no podré ver si algo de mi, quedó en ti, al menos, sé que en mí quedó algo de ti.

Caprichosas casualidades al conocernos en el momento justo en el que hacía poco había pensado en ti. Cuando uno está en soledad, se imagina compañía, vidas y tú has sido como un déjà vu…

Dentro de poco hay que irse. 

A la gente la cojo cariño con facilidad, pero tú es que ya existías en mi cabeza antes de hablar en persona. 

Es diferente, es raro, es la vida.


Te estresas en forma de enojo, trato de animarte con timidez, te entiendo, te apoyo, e intento hacer reír al rey de la fiesta como si así eso me hiciera más fiestero.

“Las cosas se acumulan… A lo mejor te alegras un poco mirando una flor” y tú respondiste algo escéptico con un “No creo que eso vaya a pasar” aunque repliqué suavemente diciendo “Yo me alegro un poco cuando veo una flor. Vi una abeja polinizando y no sabía que eran tan pequeñas” entonces sonreíste un poco, lo vi, puede que lo quisiera ver pero una micro expresión de agrado, de sorpresa, de pequeño impacto suave en medio del estrés.

Dudo de si recordarás más adelante este instante, si entendiste mi punto de vista pues no hay una sola forma de vivir. 

Cuando las cosas buenas se apagan, igual que cuando el sol se va, la oscuridad llega y me cobijo en la belleza de las estrellas. 

A veces me hubiera gustado no fijarme en esos pequeñitos destellos que siempre estuvieron, pues habría significado que lo bueno y grande nunca desapareció. 

Me costó verlo, sin embargo, trato de quedarme con que podré disfrutar de los eventos especiales cuando sucedan y de los diminutos en todas las estaciones. 

Aunque no me gusten las despedidas, aunque haya sido corto, aunque quiera llorar, aunque en mi cabeza no te desvanecerás, me alegro de habernos conocido. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ecos de madrugada

Ecos de madrugada. Es muy típico que de madrugada uno se despierte y algo común, como tener que ir al baño, nos saque de ese sueño en el que podíamos volar, nadar sin tener que contener la respiración o besar a la persona que amamos en secreto… Aunque hay veces que esas pausas son bienvenidas si el sueño es desagradable como llegar tarde, que al menos para mí, es más estresante de lo que en la realidad resulta ser. Sin embargo los sueños son solo eso, sueños, pensarlos pero no sobrepensarlos. Varias veces no los recuerdas en concreto, sólo si te hacían sentir cómodo, incómodo o si al menos te permitieron recargar algo de batería. Maldigo con la mitad de mí en el subconsciente y la otra en la realidad, que mi vejiga sea tan traicionera (y más al llegar a cierta edad) pero si cuando me despierto y no es por ella suele sentarme mucho peor, interrumpir el cine de sábanas blancas por nada... ¡es una vergüenza!, no obstante, tengo la ventaja de no tener que moverme un centímetro de mi cama m...

Seremos recuerdos

(Por favor, no me consueles diciendo que esa persona no supo ver lo increíble que soy y se arrepentirá de haberme dejado ir). Nunca me rozaste más que para darme un abrazo, nunca tu pelo acarició mi mano más que por accidente, nunca me miraste más allá de lo que podías ver, ni me sorprendiste por detrás rodeando mi cuerpo con tus brazos ni al girarme me diste ningún beso.  Nunca me quisiste de esa manera exclusiva y especial igual que los amantes que se esconden en la penumbra de la noche.  Nunca me trataste como alguien diferente ni me diste el privilegio de ponerme antes de todos tus planes. Nunca pasó nada de eso, aunque a mí me daba igual. Te seguía poniendo delante y después el resto.  Me gustaría llamarte amor en vez de necesidad pero no sé cuál de las dos eres.  Me gustaría llamarte paraíso en vez de oasis porque así tendría certeza de que te elijo porque quiero y no porque no tengo más opciones.  Querría que estuvieras en mi futuro porque te amo y no por...

Nuevo brote

(Para gente que no conozco y querría dar ánimos. La humanidad brilla entre los escombros cada día. Gracias por luchar cada instante en medio de toda la tormenta. Ojalá os guste. Todos los ánimos del mundo 🌱) Creció fuerte como un árbol, enérgico, contento, soñador, fuerte y humano.  Iba de camino a clase como cualquier otro día teniendo que coger el tren. Una mochila cargada de apuntes en la espalda y en la cabeza otras tantas cosas relacionadas con la universidad.  Nada volvió a ser como antes, después de un instante.  Una afilada hacha segó el tronco del árbol en un abrir y cerrar de ojos hiriéndole de forma irreversible. Rompiendo su vida, sus planes, su futuro, su todo. El hacha de guerra de personas insatisfechas que optan por la violencia sobre otros cuyas vidas no pueden ser de nuevo reemplazadas.  Dicen que son oprimidos por un sistema que no les atiende, pero ¿Y las secuelas que él tuvo? ¿Y todas las personas que dejaron de vivir? ¿Y el dolor de sus seres q...