SÉPTIMO MANIFIESTO
Cochino me iba a relatar las frases que había apuntado cuando me llamó la atención de forma imprevisible un cuaderno de tapa dura que estaba colocado sobre la mesilla. No sé cómo no me había dado cuenta de que estaba ahí antes, con todos esos colores tan bonitos y llamativos que tenía. Hacia un contraste notable con el salón, toda la casa y hasta la ropa de este hombre en los que predominaban tonos marrones, blancos y amarillos. Casi parecía no ser suyo.
Respecto a las frases, este poeta tenía escritos hasta los más rimbombantes micro manifiestos con una nota suya al lado que también me leía con tono jocoso.
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"Lo que más mata es vivir". Esa ya te la dije… simple, tan obvia que se nos olvida. Yo la suelo recordar cada vez que siento que levantarme del sofá me pasa factura, luego recuerdo con agradecimiento que todo es porque estoy vivo.
"Cuando los cerdos vuelen". Esta frase siempre me ha hecho pensar mucho acerca de las acepciones que le damos a las cosas. La variante más aburrida es "Cuando las ranas críen pelo" Se supone que esto indica que será dentro de un tiempo largo e indefinido aunque analizo más abajo su significado por separado.
"Cuando los cerdos vuelen"
Todo depende de cómo definamos lo de que los cerdos vuelen... Podemos subir un cerdo a un avión pero si añadimos matices de "cuando los cerdos les salgan alas y vuelen" pues eso es imposible tal y como hemos definido la palabra cerdo, pero como las definiciones las damos las personas, entonces es totalmente posible. Si llamamos a los colibríes, cerdos y a los cerdos, colibríes borrando el significado inicial.
De todas formas, aquí tengo anotado de la semana pasada, que "cerdo" solo es una palabra y en otro idioma podría tener otro significado ¿Y si en algún idioma cerdo es un pájaro? No creo que exista esa coincidencia pero sí que ocurre que por ejemplo que una serie de sonidos en un idioma, significa otra cosa en otro.
En español "mono" es un animal y en japonés cuando dices "mono" se refiere a un individuo, o cosa... Entonces ahí sí que se cumple que un "mono" pueda tener alas y volar lo que pasa es que en japonés no tendría sentido decir "cuando el mono tenga alas y vuele" pues “mono” sí que podría entenderse pero el resto de la frase no. A partir de aquí cierro esta cuestión por salud mental propia.
La frase "cuando las ranas críen pelo". A esta frase podría aplicarse los argumentos anteriores lo que ocurre es que me ha hecho pensar en la evolución tan tan complicada… Los mamíferos y aves descienden de los reptiles, los reptiles de los anfibios y los anfibios de los peces… Los artrópodos no vienen de los peces, van por otra línea evolutiva anterior. Pero aquí confirmamos que la palabra "rana" está utilizada de forma adecuada puesto que se refiere a un animal moderno que a lo mejor en el futuro evoluciona a un ave otra vez pero por ahora no así que se ajusta bien a que algo ocurrirá dentro de mucho tiempo sin saber exactamente cuánto, aunque como ya dijimos, habría que modificar la acepción de “rana”.
"Aunque la mona se vista de seda, mona se queda" y es totalmente verdad pero no es lo mismo un mono que un mono con seda.
La seda es un tejido muy lujoso, algo con valor en este caso económico pero también podría ser emocional como que el mono es tu mascota y no uno cualquiera.
Esto me lleva a días del pasado en los que iba yo con mi abuela caminando por la calle y quería comprar unas galletas determinadas porque eran mis favoritas. Aquella pobre mujer me dijo, bien dicho, al verme obsesionado con aquellos dulces, que aunque esas galletas fueran mis favoritas nunca dejarían de ser galletas.
Ahora le digo a mi abuela, que en paz descanse, que ciertamente me ayudó a relativizar sobre que las cosas por mucho que las queramos no dejan de ser lo que son. Sin embargo, en aquellos días de bajos ánimos en los que quería perseguir al gato que saltaba el muro, las galletas eran un pequeño respiro a tal titánica tarea que en ese momento ocupaba mis días y propósito. Igualmente digo que a mí hermana le gustaban los cubos para jugar con la arena, un cubo es un cubo, pero para mis padres era una forma de mantenernos entretenidos y tener algo de paz.
Así que, abuela, no subestimes el valor de las pequeñas cosas y también muchas gracias por hacerme pensar y darle un sentido más profundo a las obsesiones con aquellas galletas.
"Qué bien que haya pensado en que tengo menos años de los que tengo". Qué despropósito está frase
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Le interrumpí frunciendo el ceño y preguntando al poeta por qué había apuntado esa frase...
-¿Cuántos años crees que tengo? - me preguntó él.
Era una pregunta trampa sinceramente así que le respondí.
-No sé, ¿Qué quieres que te responda?
-¡Qué dos frases más buenas! De hecho, esas las tengo apuntadas más adelante.
Me salvé y dejé que hablara.
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La frase "Qué bien que haya pensado en que tengo menos años de los que tengo" me parece un claro signo de que en esta sociedad se valora mucho la juventud.
Lo bien que uno se conserva. Está bien cuidar la piel, la alimentación, la salud en general, no cabe duda, pero en el libro donde lo leí, esa persona estaba extremadamente centrada en su objetivo de parecer más joven de lo que era.
Entiendo que si alguien te echa más edad de la que tienes, quede rondando la duda de si te estás cuidando mal aunque no tiene por qué. Hay gente muy enferma que una semana antes de fallecer parecía sana y alguien con un físico que normativamente no es muy ‘saludable’ está mucho mejor. Demasiada importancia a las apariencias.
Va muy ligado a la pregunta de "¿Cuántos años crees que tengo?" Que en parte es para adivinar y jugar pero luego dependiendo de la respuesta te da un mejor o peor sabor de boca, que irónico.
Luego la mítica pregunta que nunca pasa de moda de "¿Cuántos años tienes?" Que debería de ser muy inofensiva pero para algunas cabezas, se trata de un juicio directo a su autoestima. De pequeños es algo informativo e incluso que te digan un "pues apareces todo un muchacho" nos agrada porque lo asociamos con madurez.
Cuando crecemos y pasamos ese clímax biológico y físico en el que estamos mejor según la ciencia, según cómo nos sentimos o según las diferentes etapas que vamos pasando, esa pregunta comienza a picar.
¿Será porque nos hace plantearnos si estamos satisfechos con todos estos años vividos? ¿Será que despierta la autocrítica de que no tenemos éxito? ¿Será porque añoramos el pasado? Por todo eso será y es, lo que yo pienso es que yo soy un viejo y mucha honra, que hay personas que no llegan a serlo.
“Aceptar tus límites es el primer paso para el éxito. Saber adaptar el concepto de éxito es el segundo”. Éxito… qué palabra más delicada ¿no? Asociado con fama, con reconocimiento, con poder, con riqueza y eso indirectamente con felicidad o una mejor calidad de vida. Motiva a la vez que frustra si tenemos un concepto demasiado rígido para el éxito. No sé bien qué es éxito en general, solo algunos ejemplos en los que siento que he tenido éxito aunque eso es muy personal. La palabra éxito define automáticamente el fracaso y puede ser incluso deshumanizante poniendo categorías de cuánto vale una persona.
Buff, esta me gusta mucho… “Ser feliz a veces se convierte en una presión más que en un deseo”. Que complicada esta frase ¿no?, parece que los únicos momentos que en la vida cuentan es cuando estás feliz, tranquilo, en paz… son los más agradables, no obstante, todo tiene su valor. A muchos en algún momento nos gustaría ser más felices o sufrir menos, es algo totalmente lógico y lícito, deseamos estar bien y eso es deseo aunque se mezcla después con la culpa de si no soy lo suficientemente feliz, desaprovecho oportunidades que otros no tienen, tengo muchas cosas para estar bien…
Recuerdo que esta frase, al personaje que se lo dijeron, le hizo soltar ese deber impuesto implícitamente de ser feliz, de vivir la vida con intensidad lo que otros no pueden etc. En ocasiones uno solo quiere que le dejen en paz en la oscuridad que es parte de la vida y no te arrastren del brazo hacia la luz, pues podremos salir solos y a nuestro ritmo. En otras circunstancias, necesitamos ayuda para poder alternar claridad y penumbra.
Pasamos a la buena e interesante pregunta de "¿Qué quieres que te responda?"
Parece que no, pero saca de algunos apuros esa frase aunque también te mete en otros. Saca del apuro de decepcionar al otro con tu respuesta porque muchas veces hacemos preguntas para que nos confirmen lo que nosotros mismos opinamos.
Esa pregunta es dar un paso atrás. Te podrá meter en otros aprietos porque no respondas lo que se espera, puede que porque le llamen algo como cobarde porque no arriesgas pero a mí me gusta más que lo consideren prudencia. Prudencia en esos casos en los que la pregunta no me es relevante con lo que prefiero dejarme llevar por lo que el otro quiere. Es una forma de no entrar al juego de las indirectas y ese "leer entre líneas" tan desgastante a veces.
Hay otra frase muy buena que es "Siento que me estás juzgando", es un espejo amable para revisar nuestro propio comportamiento aunque también puede dar esa sensación de ofendido. Sí, las personas juzgamos automáticamente pero no es necesariamente malo, es inevitable, asumible y en bastantes ocasiones muy útil. En ocasiones ese instinto de juzgar nos puede proteger de situaciones peligrosas a la vez que también podemos perder excelentes oportunidades, en mi caso, si me parece que estoy en una situación vulnerable en la que si algo sucede, no podría obtener ayuda, me voy pero siempre suelo querer hablar con personas muy diferentes entre sí aunque primero guardando las distancias como cualquier desconocido. El punto de esta pregunta es que al interlocutor le puede hacer plantearse de forma consciente la separación entre el juicio propio y la realidad, si es que no lo había hecho ya. Le puede ayudar en sus decisiones o tal vez no, aunque al menos se intentó.
Hago un inciso en apuntar la magia de las frases que empiezan por "Siento que..." Porque no acusan, todos tenemos sentimientos que no tienen por qué ser responsabilidad de alguien. Decir "me estás juzgando" es mucho más directo y ofensivo, pone el foco en el otro de manera acusante. Cuando dices "siento que..." Es dejar abierta una discusión igual que en vez de afirmar, preguntar con "¿No es mejor...?" O "¿Y tal podría funcionar?".
"Entre ser amable y tener razón es mejor ser amable", curiosa cuanto menos. Depende mucho del contexto, pero lo que sí es verdad es que la forma en la que decimos las cosas es igual de importante que lo que decimos. ¿Y por qué? Pues esto es debido a que los humanos somos seres emocionales que a veces también razonamos. Esa frase me la dijo un hombre en el colegio y cuán cierto.
Sinceramente todo lo que estaba diciendo era ciertamente fascinante, pero aquel cuaderno de tapas coloridas me estaba gritando cada vez más fuerte que dejara de ignorarlo.
Lo señalé sutilmente y en vez de regañarme exclamó que qué bueno que lo preguntara.

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