(Está bien buscar refugio en tus ilusiones cuando lo necesitas, pero no te olvides de las relaciones recíprocas, porque ahí es donde está la vida que llena). Me levanto, me preparo, entro a las 9 al trabajo, como, sigo trabajando de 16 a 19, salgo, compro la cena y duermo. Así es la rutina donde muchas veces me veía encerrada. Hablaba con compañeros y con amigos de pascuas a Ramos debido al cansancio y a que cada uno hacía su vida con su familia, sus amigos del entorno físico más cercano, sus mascotas… La gente con la que trabajo es simpática, charlamos un rato en los descansos y alguna vez quedamos para tomar un café el sábado. Nos reímos, nos contamos cosas personales, conversamos y aún así no les acabo de sentir completamente de confianza. Iba caminando por la calle hacia el trabajo, cuando solté una carcajada bastante sonora al recuperar un recuerdo. Cubrí mi boca con la mano mirando alrededor con vergüenza. Una mujer se había fijado por desgracia pero...
Cada uno de nosotros es un pequeño microcosmos en sí mismo y este solo es un intento de arte de una persona que siempre tiene un pie en los ecos de madrugada.