Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2025

Luces invisibles

  No me cansaré de enfatizar la importancia del valor intrínseco de las cosas.  Las flores siguen siendo bellas y hermosas aunque estén en el campo donde ningún humano las pueda disfrutar o en un parterre junto a la catedral. No importa cuántas personas las conozcan, a ellas no les importa y siguen viviendo hasta que el tiempo las marchite. Pero las nubes sí que las miran. Pero las estrellas sí que las miran. Pero las abejas sí que las miran. No podemos apreciar todas las flores del mundo de forma individual aunque sí intentar hacerlo de manera colectiva. De esto va la reflexión, de luces invisibles que se encienden, brillan y se apagan sin que apenas nadie se dé cuenta, pero estuvieron ahí siempre y eso es ya algo importante. Porque no alumbraron a multitudes, fueron olvidadas. Y está bien de alguna manera.  En alguna filosofía de vida en la que el valor de las cosas no se mide tanto por el número de personas que las conocen sino porque existieron.  Y está bien de a...

Tratar al resto

  -Papá, ¿Por qué los mejores amigos de Jesús son los niños? - preguntó mi hijo de 8 años. -Porque son más “débiles” o más sensibles que los adultos. -En el colegio me han dicho que también los amigos de Jesús son los enfermos y los pobres ¿Por qué?  -También porque necesitan más protección al estar en una situación más delicada y vulnerable.  Los labios del niño se aplastaron ligeramente pensando y me dijo  -Entonces, yo no quiero crecer y tampoco quiero que Jesús me cuide menos si no estoy enfermo ni pobre. Me quedé pensativo y le dije que no se preocupara porque si necesitara ayuda, la obtendría independientemente de si era un hombre adulto.  … 7 años después. Conduje lo más rápido y cuidadoso que pude hasta el centro de salud porque a mí hijo le ocurría algo en el abdomen.  Su madre me llamó cuando yo estaba en el trabajo diciendo que tenía que ir al hospital porque le había subido la fiebre, había vomitado y le dolía mucho.  Me escapé del horario ...

¿Qué prefieres...?

Un día, un compañero me presentó muy educadamente a otro amigo suyo.  Por razones que he olvidado, esa persona me dijo que no le gustaba demasiado el juego de “¿Qué prefieres?” en el que hay que elegir una alternativa de lo menos malo en general llevada al extremo o a la absurdez total.  A mí me parecía tremendamente divertido, hasta que le hice varias preguntas de “¿Qué prefieres?” e hizo que me arrepintiera de mi osadía.  Ya me lo advirtió el amigo que tenemos en común quién le conocía mejor que yo. Sin embargo, la curiosidad hizo que el gato muriera.  Digo gato como digo que fueron neuronas las perjudicadas. Empezamos con una sencilla de… ¿Qué prefieres? Saber de qué morirás o cuándo morirás.  -¿Tiene truco? Me refiero a que supongo que esa información no me será útil a la hora de modificar mi muerte o las circunstancias. -Pues… no sé - respondí con desconcierto. -Él se quedó callado un poco más y respondió.  -Creo que la respuesta a mi propia pregunta e...

No volveremos

  Como las aves que se marcharon.  En un palacio no puedo encerrarte para mí.  Debes brillar. Si conmigo no lo haces ve donde tú alegría pueda florecer.  Una brisa, una melodía, un alma libre que vuela sin ataduras.  Elévate, elévate, elévate tan alto tan alto que nadie te alcance nunca ni te detenga.  Avanza hacia delante sin miedo, dejando atrás lo que ya decidiste.  Sin arrepentimiento, sin rencor, sin pena que te ralentice.  Sabes tu meta, sabes tu camino, sabes la ruta que te llevará a tu destino.  Apenas te veo como un puntito en el horizonte que se aleja y se aleja.  Como ha de ser si es lo que ansías. No me cabe duda que no vas a regresar.  No flaqueo sino que lo digo con firmeza.  Creyendo lo que antes negaba a creer.  Abrazando lo que antes me hacía daño. Porque me atormentaba la idea de dejar de esperarte aunque más el hecho de que no regresaras.  Por eso lo sé, lo noto, lo intuyo, lo siento dentro.  N...

Mi asesino y compañero

  [[Me gustaría agradecerle a la autora Júlia Peró por la novela que ha escrito “Olor a hormiga” en el que se muestra una cara de la vejez que no es demasiado visibilizada.  Porque las personas son complejas independientemente de la edad y no siempre de manera tierna, amable o dulce.  Somos un poco de todo y en este libro se muestra ese “todo” algo perturbador y sin tapujos.  También me parece relevante abordar el problema de la soledad en personas que no pueden valerse por sí mismas y que necesitan un tratamiento profesional específico que no se les brinda. Realmente no puedo decidir si este libro me ha gustado o no de forma “convencional” puesto que ya de por sí, el escenario no es convencional.  Lo que sí, es que me ha parecido bastante interesante, revelador y fascinante por la forma en que te envuelve. Este relato corto ha sido inspirado en él.  Cabe destacar que lo escribí cuando no había llegado ni a la mitad del libro y puede que por ello se parezca...