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Entradas

Frente a una fuente

  Me aburría estando en un banco de piedra, mirando una fuente enfrente cuyo flujo parece ser parecido pero nunca igual. Escuchaba el arrullo de una paloma y algunas personas a mí alrededor hablando entre ellas, pasando por el jardín. Me fijé en las hormigas caminando por el banco, por el suelo y preguntándome si cuando me levantara alguna se habría agarrado a mi ropa, si la aplastaría o si conseguiría sobrevivir en un terreno inestable. Cuando estás acompañado no te fijas tanto en el sonido de los pájaros ni en el movimiento del polen de finales de primavera,en que apenas hay viento que mueva las hojas de los árboles ni que el cielo está despejado cuando por la mañana estaba gris.  Y está bien.  Observar y reflexionar sobre ciertos detalles es muy relajante al tiempo que compartir conversación con alguien, te hace sentir menos solo.  Y menos solo me sentí en este momento mientras imaginaba a las personas con las que querría estar charlando. Será el plan de otro día,...

Nuevo brote

(Para gente que no conozco y querría dar ánimos. La humanidad brilla entre los escombros cada día. Gracias por luchar cada instante en medio de toda la tormenta. Ojalá os guste. Todos los ánimos del mundo 🌱) Creció fuerte como un árbol, enérgico, contento, soñador, fuerte y humano.  Iba de camino a clase como cualquier otro día teniendo que coger el tren. Una mochila cargada de apuntes en la espalda y en la cabeza otras tantas cosas relacionadas con la universidad.  Nada volvió a ser como antes, después de un instante.  Una afilada hacha segó el tronco del árbol en un abrir y cerrar de ojos hiriéndole de forma irreversible. Rompiendo su vida, sus planes, su futuro, su todo. El hacha de guerra de personas insatisfechas que optan por la violencia sobre otros cuyas vidas no pueden ser de nuevo reemplazadas.  Dicen que son oprimidos por un sistema que no les atiende, pero ¿Y las secuelas que él tuvo? ¿Y todas las personas que dejaron de vivir? ¿Y el dolor de sus seres q...

Luces estroboscópicas

  Las horas que ponen de la entrada a las discotecas siempre son orientativas.  Simplemente un truco de marketing en el que te dicen que vayas a las once de la noche, nada más abrir, para que cuando cierren a las cuatro de la mañana, algo hayas consumido además de las tres copas que te incluían en la entrada.  El sello en la mano, con el logo del local para poder entrar a las 3 de la mañana sin hacer cola fue otra cosa que tuve que explicarle a esta persona que no era muy consciente de dónde se metía en realidad. Ella sabía que no lo sabía, y tenía el buen presentimiento de que no le iba a gustar, sin embargo… ¿Cómo asegurarse si nunca vas a ninguna fiesta?  Se encontraba nerviosa mirando alrededor y yo no entendía por qué, solo era una discoteca, ahí nadie amenazaba con suspender y tener que gastarte más dinero por la siguiente matrícula.  Le estaba explicando el sencillo sistema que era ese de salir por la noche cuando se rió señalando “Un sello, como esos que...

Por un escritorio

  Hay historias que empiezan y acaban en un escritorio. Hay muchas en realidad, muchas debido a que sobre ellos, se suele trabajar tanto en libros como en multitud de cosas más.  Nuestra “casi” historia comienza y acaba así. No por haber sido escrita literalmente, sino porque es lo que tenemos en común.  Coincidimos como consecuencia de que los dos tenemos que hacer cosas y elegimos el mismo lugar para asentarnos y cumplir con el deber.  Fue casualidad la primera vez mientras que las siguientes que coincidimos en el mismo escritorio, no lo fueron. Nos elegimos de alguna manera. Las penas con compañía suelen ser más ligeras. Las palabras de curiosidad se cruzan, pero la presencia silenciosa puso los ladrillos y algo entre nosotros se construyó.  Una mezcla extraña entre simples compañeros y amigos aunque circunstanciales, temporales, con fecha de caducidad.  Las circunstancias nos separarían físicamente y la voluntad de seguir yendo al mismo lugar no será un...

Nuestro mayor regalo

  La Luna, el Sol, el cielo, son de todos, son para todos, son observados por todos. Tan lejos se encuentran que los podemos mirar sin movernos del sitio, solamente esperando alzando la vista.  Un recuerdo de que no estamos tan lejos ¿verdad?  Somos dos personas separadas por la distancia aunque se piensan de forma etérea pero fuerte.  Estar cerca es algo que consuela, sin embargo, ¿qué importa lo cerca que podamos estar? ¿Qué más da que haya aviones, trenes, barcos, coches o piernas para poder encontrarnos en horas si no sabemos dónde estamos? si no sabemos cómo somos, si no sabemos apenas nada el uno del otro. Tan solo que existimos hace mucho tiempo sin certezas del presente.  La gente sin saber la historia se preguntará los motivos por los cuales pensar en una persona que ni sabemos si vive, con la que apenas nos permitimos tocar en un ligero beso en la mejilla por hacer un adiós decidido y menos doloroso quiero creer.  He aceptado o al menos aprendido ...